Muchos quieren adelgazar, pero son sedentarios y no cambian su conducta. Buscan dietas en las revistas o consultan a un nutricionista. Te invito a que te animes a cambiar tus hábitos alimentarios y a aferrate al estilo de vida activo. Para eso, te propongo estos consejos y plan alimentario:

-Dejá de ser sedentario. Movete lo que más puedas. Sería beneficioso que tomaras la decisión de ir a un gimnasio, que requiera el pago de varios meses anticipadamente. Esto te ayudará a no faltar y aprovecharlo, pensando en el gasto de dinero que te implica.

-La actividad física por sí sola no sirve para lograr un descenso de peso. Es cierto que crea condiciones apropiadas para la realización del plan alimentario y muchos beneficios para tu salud, pero si solo realizás movimiento y no te cuidás con las comidas, no verás que la balanza vaya a tu favor. Se mantendrá en un peso estable. El típico ejemplo es ver en los gimnasios, la cantidad de obesos que se matan en las máquinas y la balanza está en el mismo número.

-El deporte ayuda a no estar pendiente de la comida y sociabiliza. Si estás entretenido, gustoso de compartir un deporte con gente agradable y si les proponés que, luego de la actividad física te ayuden a que no te desvíes en la elección de las comidas, será posible que sepas elegir tus alimentos con inteligencia pensando que el deporte es un pilar pero no hace milagros, que deberás elegir las comidas con la intención de lograr resultados que te animen a continuar con los cuidados.

Cuando una persona hace ejercicio y no cuida su alimentación pueden suceder dos cosas:

1) Que el ingreso de calorías sea igual al gasto (es decir que el organismo se encuentra en equilibrio), las calorías consumidas serán utilizadas por el organismo, es decir, ni se gana ni se pierde peso.

2) Que el ingreso de calorías sea superior al gasto energético diario y en este caso como las calorías ingresadas no van a ser bien utilizadas por el cuerpo se depositarán como grasa. Esta situación se detecta en muchas personas que hacen ejercicios físicos pero no tienen en cuenta el plan alimentario como base fundamental para su descenso de peso.