“Muchos de los juguetes hoy en día son lo suficientemente fuertes para provocar daño permanente de la audición: Desde los tradicionales productores de ruidos tales como el silbido, las armas de juguete, instrumentos musicales, las muñecas parlantes y animales de peluche animados”. dice Paul R. Kileny, Doctor en Medicina, director de audiología y electrofisiología en el Departamento de Otolaringología del Sistema de Salud de la Universidad de Michigan. La audición de los niños es particularmente sensible. Mientras que el oído interno está completamente desarrollado al nacimiento y tiene el complemento de células ciliadas completo, el canal del oído es mucho más pequeño, y los sonidos que ingresan al canal del oído se hacen más fuertes debido a que se desarrollan en un espacio más pequeño.

 

Eso puede traducirse hasta 20 decibeles más de diferencia entre los oídos de un infante y un adulto; así, los oídos de infantes pueden dañarse más fácilmente que la audición en los adultos. Además, los niños tienden a mantener los juguetes y juegos más cerca de sus oídos debido al poco alcance de sus brazos. Las muñecas y animales de peluche a menudo son mantenidos directamente contra la región del oído. “Cuando hace una evaluación acerca de si comprar o no un juguete o juego, realmente debe mantenerlo cerca de su oído” dice Dr. Kileny. “Si un juguete suena fuerte para un adulto, sonará mucho más fuerte para un niño.”

 

En general, es mejor si los juguetes no exceden los 80 a 85 decibeles (la medida de la intensidad del sonido). Una conversación normal tiene alrededor de 60 decibeles, las cortadoras de césped y las herramientas de taller funcionan a más o menos 90 decibeles, una sierra a cadena a 100 decibeles, un concierto de rock a 115 decibeles, y un motor jet a 120 decibeles o más. Probando la salida en decibeles de juguetes, instrumentos musicales, muñecas, reproductores de MP3 y CD, y más, Dr. Kileny encontró que muchos excedieron el nivel de 80-85 al cual es seguro para niños estar expuestos a los sonidos por largos períodos de tiempo.
“Hay algunos juguetes y juegos que producen sonidos tan fuertes como un avión jet despegando, esa cantidad de salida puede provocar la pérdida de audición inmediata y permanente” dice Dr. Kileny. Algunos instrumentos musicales y reproductores de música diseñados específicamente para niños de 3 a 5 años pueden ser excesivamente fuertes. Un reproductor MP3 vendiéndose para niños que comienzan a caminar, por ejemplo, midió un pico de 120 decibeles. Los juegos de computadoras a menudo exceden 110 decibeles. Los instrumentos musicales también pueden llegar a esos picos.
Estamos todos en la obligación de hacer un análisis a cerca del nivel de ruido al cual nos exponemos y se exponen nuestros pacientes diariamente. Es importante que el médico solicite los exámenes auditivos pertinentes.